martes, 9 de junio de 2009

El primer mercado agroecologico de Zaragoza celebrado el pasado sábado ha sido un rotundo éxito de participación y organización. Miles de ciudadanos acudieron a conocer y adquirir los productos de los agricultores ecológicos y de los colectivos participantes.
La sociedad demanda alimentos sanos, de calidad y respetuosos con el medio ambiente.
Tras la manifestación celebrada en Zaragoza el pasado mes de Abril contra los transgénicos, el gobierno debería prohibir de una vez este tipo de cultivos y apoyar más la agricultura ecológica y tradicional, y el ayuntamiento respaldar esta iniciativa permitiendo que tenga continidad todos los sabados. Enhorabuena a todos los colectivos y agricultores participantes.
Puedes leer la noticia en El Periodico de Aragón y Heraldo de Aragón

Jornada formativa sobre productos ecológicos


Se ha celebrado en Zaragoza con gran exito de asistencia la jornada formativa organizada por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, y dirigida por Pedro López Salcedo, Asesor del Ministerio en medio ambiente y desarrollo sostenible.

La sesión está dirigida a gerentes, profesionales de oficio, responsables de compras y vendedores de empresas minoristas de la distribución y comercio tradicional de alimentación.

El objetivo es dotar al comercio minorista de conocimientos específicos sobre el mercado nacional de productos ecológicos, las tendencias de dicho mercado y del consumo, así como proporcionar herramientas y estrategias de promoción y comunicación, logística, aprovisionamiento y venta, que faciliten la presentación y oferta de los productos ecológicos a sus clientes.

Por su utilidad recomendamos visitar los siguientes enlaces:
- Página de agricultura ecológica del Ministerio de medio ambiente...
- Portal de la campaña oficial "Agricultura ecológica, vívela"
- Caja de herramientas de la Comisión Europea

lunes, 11 de mayo de 2009

Encuesta en el diario El País

El diario El País ha abierto una encuesta en su edición digital con la pregunta ¿Se deberían prohibir los transgénicos?. Para visitarla y votar pincha AQUÍ

jueves, 7 de mayo de 2009

El lobby transgénico en el Gobierno de Zapatero

ALTOS CARGOS DE LOS MINISTERIOS DE CIENCIA Y DE MEDIO AMBIENTE FAVORECEN A LA BIOINDUSTRIA

PARA LEER EN EL PERIODICO PINCHA AQUÍ

Héctor Rojo Letón, Periodico Digital
Jueves 30 de abril de 2009

“¿Por qué TV3, que ha coproducido el documental El Mundo según Monsanto todavía no lo ha emitido? ¿Y por qué Tele5 lo echó a altas horas de la madrugada”, se interroga Marie-Monique Robin, la autora del libro que ha dado pie a este documental y narra cómo Monsanto ha llegado a liderar el mercado mundial de las semillas transgénicas. Un ejemplo es su implantación en el Estado español, donde están sembradas 80.000 de las 100.000 ha que hay en toda la UE de maíz transgénico MON-810. Una práctica que Alemania acaba de prohibir. También, recientemente, Francia, Grecia, Austria y Hungría han ampliado su moratoria a estas plantaciones.

“No se respeta el principio de precaución, no existe la suficiente investigación científica acerca de los perjuicios que puede provocar el consumo de Organismos Genéticamente Modificados (OGM). Además la mayoría de la investigación publicada está financiada por las propias multinacionales”, como Monsanto, Syngenta o Pioneer, denuncia Andoni García Ariola, de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG)

Una excepción a la postura española se produjo el 2 de marzo pasado, cuando el Gobierno de Zapatero apoyó en la Comisión Europea la moratoria de transgénicos de Austria y Hungría. “Por órdenes de arriba”, justifica Juan Felipe Carrasco, de Greenpeace, quien participó en reuniones con altos cargos para conseguir este cambio de voto. Además, reconoce que otros países como Francia ejercieron presión. Un cambio de opinión que serviría como una de las monedas de pago por la silla que facilitó Sarkozy a Zapatero en el G-20, indican otras fuentes.

“Puertas giratorias”
“Conseguir que se normalicen los transgénicos forma parte de una guerra de información. Monsanto gasta millones en propaganda, contrata agencias de comunicación, lanza campañas de difamación contra investigadores que denuncian los peligros que éstos podrían causar”, afirma a este periódico Robin.

La financiación de entidades que promuevan sus intereses forma parte de la estrategia habitual de los grupos de presión. La defensa que realiza el lobby EuropaBio de las aplicaciones de la biotecnología y, por tanto de los transgénicos, le llevó a “contratar a Burson-Marsteller, multinacional de relaciones públicas, famosa por haber trabajado tras desastres ecológicos como Chernobyl o Bhopal en India. Su receta para conseguir influir en el público se basa en el apoyo de científicos y creadores de opinión y no en la publicidad de las marcas”, dice Guillem Tendero, de Transgenic Fora!.

Entre las organizaciones pertenecientes a EuropaBIO se encuentra Asebio, presidida, hasta su llegada al Ministerio de Ciencia e Innovación por Cristina Garmendia y financiada, entre otras, por Monsanto o Merck, según se puede ver en su propia página web. De presidir uno de los mayores grupos de presión biotecnológica a ministra de Ciencia, Garmendia es el máximo exponente del fenómeno de “puertas giratorias” (trasvase de ejecutivos del sector público al privado o viceversa). Además, Jorge Barrero, actual jefe de Gabinete de Garmendia, era el secretario general de Asebio hasta su llegada al Ministerio.

Décadas de presión
Aunque en la Unión Europea, entre 1998 y 2004, se aplicó una moratoria a los OGM, el Gobierno de Aznar hizo oídos sordos a esta paralización. Una situación que fue investigada por la Fiscalía de Medio Ambiente de Madrid. “Incomprensiblemente, las autoridades responsables en el Ministerio de Agricultura (...) han permitido –por las razones que fueran– su comercialización a gran escala en nuestro país por parte de la mercantil Syngenta, en una violación absoluta de lo establecido en la orden de 23/03/98 el Reglamento de Variedades Vegetales”, según el informe del fiscal que hizo público Rafael Carrasco en 2004 en Interviú.

Actualmente, la jefatura del Área de Biotecnología Varietal de la Oficina de Variedades Vegetales la ocupa José Ignacio Ortega Molina. Ortega es un habitual de actos de la Fundación Antama (financiada, entre otras, por Asebio), que ha lamentado públicamente el “poco peso” de la agricultura transgénica en otros países de Europa.

El control de la CNB
“Cada vez que hay una solicitud para la liberación de un nuevo organismo modificado genéticamente (plantas, virus…) o que el Gobierno español tiene que posicionarse sobre transgénicos en Europa, estas decisiones pasan en primera instancia por el órgano científico creado para este fin, la Comisión Nacional de Bioseguridad (CNB)”, explica Amigos de la Tierra en su reciente publicación Las malas compañías. Un órgano que está encabezado por María Jesús Rodríguez de Sancho, la directora general de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM). “Pere Puigdomènech, profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), es el mayor defensor de la introducción de transgénicos en agricultura y alimentación”, denuncia Amigos de la Tierra. Esta organización centra sus acusaciones en los siete representantes científicos, entre sus 46 miembros.

En esta lista también incluyen a Pedro Castañera, presidente del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria, y a Florentino Juste, director del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), entre otros. Según declara a DIAGONAL Diego Llanes, catedrático de Genética de la Universidad de Córdoba, “no existe una postura crítica en la mayoría de los investigadores y es usual que en las universidades los profesores hagan constantes intervenciones en su defensa”.

Pero los firmes defensores de los OMG y la biotecnología no sólo copan la CNB. Por ejemplo, la Universitat de Barcelona, a través de Serveis Cientificotècnics, forma parte de otro de los grupos de presión europeo pro transgénicos, European Federation of Biotechnology. Esta asociación la integran, entre otros, SEbiot, encabezada por José Luis García López (CSIC).

El ‘buen hacer’ de Lucía Roda “En las reuniones con gente del Gobierno, Lucía Roda [de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental] es la que más defiende los transgénicos”, explica David Sánchez, de Amigos de la Tierra. Roda, además, ha sido la mano derecha de Ana Fresno, número dos de Rodríguez de Sancho. Durante años, incluida la etapa del PP, Fresno ha ocupado importantes puestos técnicos en Agricultura, como la presidencia de la Comisión Nacional de Biotecnología.

La buena imagen de la biotecnología ha sido una constante en cada Gobierno desde la llegada de Aznar a la Moncloa. “La biotecnología es un aliado contra el hambre”, afirmaba a El País Elena Espinosa, actual ministra de Medio Ambiente, Rural y Marino y máxima responsable de la instauración de los transgénicos, reproduciendo uno de los tópicos que la industria ha repetido para su implantación.

Como reconoce la autora de El mundo según Monsanto, “si no fuera por el importante número de casos de puertas giratorias y la fuerza del lobby no se entendería por qué España es la gran valedora de los transgénicos en la UE”.

Agricultores aragoneses sin cobertura legal
Joaquín Arqué, agricultor ecológico en Aragón

LA LUCHA CONTRA LOS TRANSGÉNICOS NO TERMINA CON LA SEMANA DE LUCHA
JOSÉ MANUEL DORADO / (REDACCIÓN ARAGÓN)

Galicia frente a los ensayos y menús
GONZALO BROCOS

Cultivos experimentales en Andalucía
REDACCIÓN

La Generalitat impide el debate
ALBERT FERRÉ, integrante de Transgenic Fora!

miércoles, 29 de abril de 2009

Un Rap contra los Transgénicos

No te pierdas el rap del grupo Pachamama contra los transgénicos, con la participación de Vandana Shiva .
PINCHA AQUI

lunes, 20 de abril de 2009

Alemania prohibe los transgénicos


Articulo publicado en El pais.

El transgénico tropieza
Lun, 20/04/2009 - 13:17 — Igor Llorente

"La UE no considera concluyente ninguno de los informes que se han presentado"

"La falta de acuerdo hace que cada país miembro actúe unilateralmente"

REPORTAJE

Nuevos estudios científicos en EE UU y Europa arrojan dudas sobre la seguridad y la eficiencia de los cultivos genéticamente modificados - Alemania es el sexto país de la UE en prohibirlos - España lidera la producción en el continente con un 75% del total

CRISTINA CASTRO 18/04/2009

La aparición de nuevos estudios sobre los posibles efectos adversos para el medio ambiente del cultivo de transgénicos están sembrando dudas en la comunidad internacional. Dos informes sobre daños a sendas especies de insectos han servido a Luxemburgo y Alemania para vetar formalmente en su territorio el cultivo de estos productos. Además, un reciente estudio en EE UU alerta del fracaso en las pretensiones sobre el aumento de la productividad, argumento sobre el que en parte se ha basado la defensa de los transgénicos, especialmente en países en desarrollo, como una solución para contribuir a la erradicación del hambre.

Alemania agitó la polémica el martes al anunciar que se convierte en el sexto país de la Unión Europea en prohibir en su territorio el cultivo de organismos modificados genéticamente (OMG). Se une así a Austria, Grecia, Francia, Hungría y Luxemburgo (más Italia y Polonia, que tampoco los permiten de hecho porque tienen moratorias) en prohibir el cultivo de maíz MON 810, único OMG cuya siembra se permite en la UE y del que España acapara el 75% de la producción, con casi 80.000 hectáreas.

Desde que la UE autorizó el cultivo, importación y consumo del MON 810 en 1998 (mediante la Directiva 2001/18/CE), los países han podido acogerse a la "cláusula de salvaguardia", un procedimiento que la ley reserva por el que un país puede alegar nuevos conocimientos científicos sobre riesgos medioambientales o sanitarios para "restringir o prohibir provisionalmente en su territorio el uso o la venta de dicho OMG".

Los países que se acogen a esta cláusula tienen que remitir los informes sobre los que basan su decisión a la Comisión Europea, que encarga a la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) los análisis y evaluaciones, y sería de acuerdo con éstos que la Comisión Europea podría obligar al país a levantar la prohibición. Hasta ahora, la EFSA no ha encontrado suficiente base científica en ninguno de los informes; en la última ocasión, en febrero, tanto la EFSA como la agencia francesa se pronunciaron negativamente sobre los informes presentados por Francia, afirmando que no encontraban riesgo alguno medioambiental o sanitario en la producción del MON 810. Los informes presentados por Alemania y Luxemburgo, publicados en 2008, aún no han sido transmitidos a la EFSA, afirmó ayer Josep Casacuberta, miembro del panel de transgénicos de la agencia: "Cuando se publica un nuevo artículo, la comunidad científica lo debate; ahora habrá que ver estos nuevos informes pero, por ahora, no ha habido ninguno que haya aportado datos concluyentes sobre riesgos al medio ambiente o a la salud".

Los estudios, publicados en la revista Archives of Environmental Contamination and Toxicology, hablan de los daños producidos a la pulga de agua Daphnia Magna y a la mariquita Adalia Bipunctata. Ambos realizados en laboratorio, para la primera especie constata, en una alimentación realizada exclusivamente a base de maíz MON 810, un aumento del riesgo de mortalidad y de las capacidades de maduración sexual. En el caso de la mariquita, el estudio se realizó en estados de inmadurez (larvas) y observa, en determinadas concentraciones, un aumento de la mortalidad. No obstante, ambos estudios se muestran muy cautos en sus conclusiones y sugieren la necesidad de nuevas investigaciones.

El MON 810 está modificado genéticamente mediante la introducción de una proteína que repele el taladro, un insecto de la plaga que más afecta al maíz y que se encuentra sobre todo en España y más concretamente en la zona del Delta del Ebro, donde hay más hectáreas de cultivo (un tercio de todo el que se produce en la UE); este OMG está patentado por la multinacional Monsanto. Según Pere Puigdemont, investigador del Grupo de Ética de las Ciencias y las Nuevas Tecnologías de la UE, el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) junto con la Universidad de Lérida, han realizado investigaciones para vigilar el impacto del cultivo de MON 810 sobre otros insectos. "No se han podido demostrar efectos adversos, más bien al contrario, ya que no es necesario usar tantos insecticidas y eso favorece a la biodiversidad", afirma el investigador.

No son de la misma opinión las organizaciones ecologistas, que estiman que el cultivo de los transgénicos está suponiendo "un gran experimento con la Humanidad, ya que no conocemos la capacidad real de extensión y multiplicación de este gen", afirma Tom Kucharz, portavoz de Ecologistas en Acción.

Dejando a un lado el riesgo de daños medioambientales o sanitarios, resulta interesante el estudio Failure to yield, de Doug Gurian-Sherman, de la Union of Concerned Scientist, una reconocida organización americana de científicos preocupados por temas ambientales. En él, Gurian-Sherman trata de desmitificar las pretensiones de aumento de productividad que desde el principio han girado en torno a los transgénicos. El informe asegura que, tras 20 años de investigaciones y 13 de comercialización en EE UU, los OMG que toleran herbicidas no han conseguido un incremento de la productividad y que éste ha sido marginal en los resistentes a insectos (como el MON 810).

Pese a las promesas de las industrias, el autor de Failure to yield asegura que el incremento en el rendimiento se ha debido a los avances en las técnicas agrícolas más que a las propiedades de los transgénicos. El informe dice que el maíz BT (como se conoce la modificación genética del MON 810) ha conseguido incrementar la productividad alrededor del 3 o 4% en ese país tras 13 años de cultivos. El informe concluye que la productividad también puede incrementarse a través de técnicas de carácter ecológico y pide a las autoridades que fomenten este tipo de cultivos, sobre todo en países en desarrollo.

La empresa que posee la patente del MON 810, la multinacional Monsanto, recibió la autorización para comercializarlo en Europa en 1998 y ahora está en trámites para obtener una prórroga por otra década. "Es un proceso complejo", asegura Jaime Costa, director de Asuntos Regulatorios de la empresa, "entregamos los informes a finales de 2007 y estamos pendientes de su respuesta".

La multinacional se defiende de sus muchos detractores asegurando que la regulación europea es muy estricta y que se cumple con todos los estudios y seguimientos exigidos. Costa apela a la seguridad del producto con un dato. "Entre los años 2003 y 2007 hubo 62 alertas y notificaciones de seguridad alimentaria por presencia de micotoxinas en el maíz: 43 fueron de cultivo convencional, 19 ecológico y ninguna se produjo en maíz transgénico".

En Monsanto, la decisión de Alemania ha causado "sorpresa", y no descartan tomar "medidas jurídicas" contra la prohibición. Costa esgrime: "Estamos preocupados porque se están haciendo las cosas al margen de la estricta regulación existente". El directivo de la empresa defiende que "no puede ser en Europa, donde se cultiva el 0,3% del maíz a escala mundial, donde primero se noten efectos adversos y no en Estados Unidos u otros países donde se cultiva de forma masiva".

Pere Puigdemont estima que la decisión alemana, un país que apenas cultiva el producto (alrededor de 3.600 hectáreas), "está motivada por presiones políticas, porque no hay base científica que justifique la prohibición". Es cierto que, aunque la EFSA (y en algunos casos las de los propios países, como la agencia francesa el pasado mes de febrero) ha concluido que no existían daños, la agencia es tan sólo un órgano consultivo y tendrían que ser los países miembros, a través de un acuerdo, los que obligasen a levantar la cláusula, algo que hasta ahora han impedido las posiciones enfrentadas.

El secretario de Estado de Medio Rural y Marino, Josep Puxeu, fue duro esta semana en relación al veto de los países de la UE: "A Francia, como exportador, le encantaría que Europa tuviera que aprovisionarse exclusivamente en su mercado". Sobre Alemania, Puxeu afirmó que "no tienen la plaga" y "están suficientemente dotados con su producción".

El sector agrícola también está, por su parte, dividido. Carlos Ferrer, presidente de la Asociación de jóvenes agricultores (ASAJA) de Huesca y vicepresidente de la Asociación de Productores de maíz, es partidario de los OMG: "Si tenemos que competir con los productos de fuera queremos jugar con las mismas oportunidades". Ferrer dice que su asociación no entra en temas científicos, "porque las investigaciones las tiene que hacer quien corresponda". No obstante, añade: "No podemos quedarnos en el vagón de cola de la biotecnología y dejar de ser competitivos".

No son de la misma opinión los colectivos de agricultura ecológica. Víctor Gonzálvez, presidente de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, aplaude la decisión de Alemania, de la que espera que "haga al Gobierno entender que no es una cuestión de progresismo, es una cuestión de dudas y hay que aplicar el principio de precaución". Gonzálvez dice que su asociación no cuenta con datos sobre cultivos pero que en los últimos años se han dividido "por tres o cuatro".

La principal queja de los productores ecológicos viene por la cuestión de la llamada "coexistencia" entre los cultivos de OMG y ecológicos. El problema está en la posible dispersión del polen del maíz transgénico a cultivos ecológicos, polinizando estos últimos y por lo tanto, imposibilitando su catalogación como tales. Puigdemont asegura que se ha demostrado que 25 metros de separación son suficientes para que no exista riesgo de mezcla, pero los ecologistas denuncian que no hay garantías. En este sentido, muchos países tienen ya regulada la distancia que debe existir entre las diferentes plantaciones, algo que España aún no ha hecho, pese a haberlo anunciado repetidas veces desde 2005. El secretario de Estado de Medio Rural, Josep Puxeu, declaró esta semana que el Gobierno español "pide a la Unión Europea que adopte una posición para el cultivo, porque si hay algún problema de coexistencia defina cuales son las reglas del juego". Este periódico trató, repetidas veces y en balde, de preguntar por la regulación en España.

La confusión sobre los transgénicos viene, en parte, de la contradicción existente entre las restricciones al cultivo y el silencio sobre la importación y el consumo, lo que es otra gran preocupación para los agricultores. El presidente de ASAJA critica: "Quieren ponernos trabas al cultivo cuando Europa importa al año 50 millones de toneladas de soja transgénica, que si no la tuviéramos no habría ganado". Puxeu también se pronunció en este sentido: "No quiero entrar en el terreno científico, pero tantos y tantos productos como el pan, las levaduras, los vinos, los quesos, la insulina de los diabéticos están elaborados con productos transgénicos, que parece que estuviéramos demonizando los avances de la biotecnología".

La incertidumbre que generan estos productos provoca, por ejemplo, que casi la totalidad de la producción del MON 810 se dirija a la elaboración de piensos y que la mayoría de las empresas se abstengan de utilizarlo para consumo humano, pese a estar autorizado. La normativa de la UE obliga a la etiquetación de los productos elaborados con transgénicos como tales; algo que resulta insuficiente para las organizaciones ecologistas: "Pedimos que se controlen también los animales alimentados con transgénicos", dice Kucharz.

La lucha contra los transgénicos, liderada desde siempre por las organizaciones ecologistas aunque apoyada por otros grupos, ha tomado esta semana más fuerza, motivada por la decisión de Alemania. Embajadas y consulados de España en varios países de Europa fueron el jueves escenario de protestas y hoy está prevista una manifestación en Zaragoza, a la que ya se han sumado muchos colectivos, como las asociaciones de consumidores. La Unión de Consumidores (UCE) lamentó recientemente que, mientras que la mayor parte de los países del entorno comunitario tienden a prohibir la producción de OMG, "en España se siguen cultivando a gran escala". La Confederación de consumidores y usuarios se expresó en la misma línea y reclamó "más investigaciones, transparentes y públicas".

Fuente: www.elpais.com

domingo, 19 de abril de 2009

Humor antitransgénico

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